Atras


LOS PUYAZOS DE SERGIO.
Por: Sergio Martín del Campo. R.
Fotografía del Autor
Fecha:
2017-09-25 11:52:14

Dolido. Adolorido. Sí, consternado. Aunque quisiera escribir sobre tauromaquia, no puedo. El pesar me ahoga; la pena sincera doma los ánimos, los sofoca, los adormece.

Mal fario, coincidencia o lo que sea, pero el hecho es que el pasado 19 de este mes que embiste de manera devastadora, nuevamente varias manchas de nuestro mapa fueron estrujadas por un sismo que atrás de su energía apocalíptica dejó desolación y muerte, angustia, llanto y dolor profundo.

Sí, a 32 años exactos de aquel 19 de septiembre de 1985, Puebla, Morelos, Oaxaca y la Ciudad de México fueron puntos.

Como medios de comunicación y órbita política es lo mismo, para la población pensante - desgraciadamente el porcentaje es muy bajo-, poco creíble es lo que emiten. Pero por vez primera quisiera creerles a las televisoras y demás medios informativos; deseo ardorosa y sinceramente que por esta única vez en la vida las cifras de finados que manejan fueran ciertas. No obstante, -un obstante alarmante-, no se observa entronque entre la congruencia de lo que se dice y lo que se ve.

Dentro del bullicio de esta desgracia de alcances bíblicos, en algo ha de reconfortar la inmediata reacción de todo un pueblo.

Los llamados taurinos no fueron indiferentes a la desgracia humana que sus semejantes ahora soportan: una cascada de incertidumbre, pérdidas irreparables de seres queridos, angustia.

Sí, los llamados taurinos, “tan sanguinarios ellos, y pese a que les guste torturar en público a un animal para divertirse”, no fueron indiferentes al reclamo de los de su especie y en varios puntos de la república, entre ellos plazas de toros, se acondicionaron centros para recolectar ayuda y remitirla a aquellos nuestros hermanos que ahora se debaten en la desgracia.

La enorme plaza de la “Ciudad de los Deportes” es centro de ayuda; la empresa, en atención a los sucesos, pospuso la novillada del domingo pasado y ofreció la finca en beneficio de los damnificados.

Cuando se manifiesta un drama tan hondo como el vivido en las semanas pasadas, se destruyen razas, sociedades religiosas y cualquier otra expresión relacionada con la ideología. “Simplemente” somos humanos, somos semejantes. Entonces la mano se tiende sincera; la fuerza se hace una sola y se va en ayuda directa a quienes lo necesitan.

Otra empresa taurina, por mencionarla solamente, dada la cercanía, que se agregó al apoyo fue la de “Zacatecas, Tierra de Toros”. El plan fue que de cada peso que hayan donado los aficionados que penetraron a la hermosa plaza de cantera rosa también el pasado domingo, la administración acotada donaría otro tanto. El proyecto emergente fue titulado “Peso a peso”.

El ayudar a nuestros hermanos necesitados, definitivamente nos hace más humanos. Ayudemos con lo que cada uno podamos.

Y justamente en Zacatecas, que concluyó su feria en la que hubo un interesante programa cultural taurino, otro joven diestro aguascalentense continuó engranando éxitos. Trato del espigado Diego Sánchez, espada con gusto, clase e intuición para medir las distancias de sus adversarios y el valor necesario para clavarse como junco en donde sea menester. Ni duda, México sigue produciendo prospectos, únicamente falta que el sistema que maneja la fiesta, a veces brava, desarrolle sensibilidad y apueste por combinaciones que empollen rivalidades frontales en los ruedos, y por el toro con casta, con edad y trapío…

 
   

Noticiero Taurino

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