Atras


¡TIEMBLA!... EN LAS PLAZAS DE TOROS.
Por: Jaime Silva Gutiérrez.
Fotografía del Autor
Fecha:
2017-09-24 15:24:30

En éstos días, por los lamentables sucesos que han llevado luto a centenares de hogares mexicanos, no sólo por el fallecimiento de muchos de nuestros hermanos, también por los hogares destruidos que han dejado en la calle a quienes fueron sus moradores y por tantos daños materiales sufridos en templos y edificios públicos, no se habla más que de los temblores, que siguen sucediendo principalmente en los estados del sur.

Los aficionados taurinos no son ajenos a ello por tanto se recuerdan sucesos que acontecieron en ese medio, como aquellos de la primera década del Siglo XVII cuando el Obispo y Virrey de México Fray García Guerra ordenó que cada viernes se efectuasen lidia de toros, conmemorando que en tal día de la semana recibió el nombramiento de Virrey que tanto deseaba.

Pero a punto de iniciarse los festejos hubo temblores por lo que se suspendieron, cada viernes. De tiempo más reciente, fue el terremoto del 28 de agosto de 1973 originado en Iztaxoquitlàn, Veracruz, que dañó fuertemente las poblaciones de Ciudad Serdán, Puebla, y Orizaba, Veracruz y por cuyos efectos la plaza de toros “El Toreo” de Orizaba quedó fuertemente dañada y al poco tiempo hubo de derrumbarlo.

El 19 de septiembre de 1985, el popular taurino Francisco Flores, conocido por “El Espontaneo de Puebla”, dejó su departamento para ir a desayunar a conocido café de la Ciudad de México: su departamento se derrumbó y él salvó la vida. No sucedió lo mismo con el torero Aurelio García, antiguo compañero de andanzas del famoso “Joselillo”, que falleció bajo los escombros de su casa.

En columna del diario ESTO escribió Pancho Lazo el 23 de enero de 2002, lo que sucedió a torerillos en plaza de vigas de un pueblecito que festejaba la feria anual, cuando toreaban “al primero de la tarde” toro y toreros fueron derribados al iniciarse el temblor, el desorden que siguió, hasta que los toreros fueron apedreados a la orilla del pueblo.

El pasado día 7 en un lugar del Estado de Oaxaca, región del Istmo de Tehuantepec, el torero local, Héctor López “Joyerito de Piji”, salió de su casa para hacer algunas compras y a poca distancia le alcanzó su esposa y ambos, tomados de los brazos caminaban cuando se inició el terrible temblor que tanto daño causó a Chiapas y Oaxaca. Su casa derrumbó totalmente y hoy día, como tantas familias oaxaqueña, no tienen lugar donde vivir.

La “familia taurina”, ¿podrá hacer algo en favor de ellos?

 
   

Noticiero Taurino

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