Atras


TOROS EN TV. LA CORRIDA DE LA BENEFICIENCIA Y LA DE LA CULTURA: EL JULI CORTA LA ÚNICA OREJA
Por: Matador de Toros Mario Carrión.
Fotografía del Autor
Fecha:
2017-06-19 09:49:14

19 de junio del 2017
Cinco días después de haberse completado el largo ciclo de 32 festejos continuados de la Feria de San Isidro, la Fiesta Brava volvió a Las Ventas al celebrarse el viernes 16 de junio la tradicional Corrida de la Beneficencia y al día siguiente presentarse por primera vez en ese coso la llamada Corrida de la Cultura. Este festejo ha sido una novedosa idea del empresario de la plaza Simón Casa con la intención de enfatizar la importancia cultural del toreo.

Los dos carteles no podrían haber sido más atractivos. En la Corrida de la Beneficencia actuaron El Juli, José María Manzanares y Alejandro Talavante, lidiando toros de Victoriano del Río. El Juli y Manzanares solo habían actuado una tarde en San Isidro, el madrileño obteniendo una oreja, mientras que Talavante lo hizo en tres, cortando un apéndice en cada festejo. El trío de la Corrida de la Cultura lo componían Morante de la Puebla, que, tras haber estado ausente en el 2016, se presentaba en Madrid por primera vez en esta temporada, Cayetano, que aunque se había ido de vacío en su única corrida en San Isidro, había dejado muy buen ambiente, y Ginés Marín, que se ganó el puesto por haber sido declarado el "Máximo triunfador" del ciclo isidril. Se enfrentaron a toros Núñez del Cuvillo. El público respondió a estos bien rematados carteles llenando el coso a rebosar causando que en las taquillas se pusiera el rotulo de "no hay billetes", a pesar de que las dos corridas fueran televisadas.

Por los dos festejos ser televisados los aficionados de todo el mundo, entre ellos el que esto escribe, pudimos ver en el ordenador, a través del Internet, lo que ocurrió en esas dos corridas. Estas son mis impresiones de lo observado el viernes y el sábado.

El viernes un desfondado, aunque bien presentado, encierro de Victoriano del Río, más un sobrero de Domingo Hernández, el segundo bis, hicieron que la tarde fuera tediosa ya que cinco de esos flojos astados no permitieron lucirse a ninguno de los tres diestros, siendo los tres silenciados al deshacerse ellos. La excepción fue el encastado y exigente cuarto al que El Juli, toreando con entrega, le cortó una oreja.

La tarde era calurosa pues el termómetro marcaba más de 38 grados, a tal punto que el festejo se tuvo que retrasar diez minutos por tenerse que regar y acondicionar el ruedo. Hubo momentos emocionantes al iniciarse la corrida pues en el Palco Real se hallaba S.M. el Rey Felipe VI, acompañado de otras autoridades y del matador de toros Curro Vázquez. Se tocó el Himno Nacional y el público puesto en pie ovacionó al monarca ya que era la primera que como rey estaba presente en Las Ventas. Los tres espadas le brindaron el primer toro de sus respectivos lotes.

Tras estos emotivos momentos el tedio comenzó a sentirse en los tendidos al salir el primer flojo astado de Victoriano del Río y hubo que esperar hasta que saliera el cuarto bravo toro para que la emoción se sintiera en el coso.

El primer toro salió suelto y embistiendo sin humillar y sin fijeza, aunque con nobleza. Cumplió en varas, aunque se le pegó poco. No hubo quites. Con la muleta, El Juli intentó completar una ligada faena, pero no hubo manera, logrando solo ejecutar buenos pases sueltos. El noblón y soso animal no daba la impresión de peligro por lo que el público no apreció la labor del maestro, incluso cuando al final de la faena se pegó un arrimón, antes de cobrar una estocada trasera y atravesada tras un pinchazo. Silencio. Con el agresivo y serio cuarto en el ruedo, que pesaba 633 quilos, la situación cambio para bien, aunque no parecía que esto iba a suceder, pues en los lances de recibo el toro salió suelto, pero al ser picado el animal comenzó embestir con casta y agresividad, lo que aprovechó El Juli para hacerle un excelente quite por chicuelinas llevando las manos muy bajas, y lo remató con una revolera más una templada media. Entonces sonaron los primeros fuertes aplausos para el maestro, como los que oiría luego durante su faena. Esta la comenzó con unos doblones dominadores para llevar el toro al tercio. Allí ejecutó varias tandas de templados derechazos y naturales rematadas con apretados pases de pecho y algún que otro recorte. Con el toro entregado siguió sacando algunos pases sueltos cruzándose y básicamente toreando entre los pitones. Firmó lo bien hecho con un estoconazo que le garantizó al maestro el pasear su segundo trofeo ganado en Las Ventas esta temporada.

Del resto de lo sucedido esta tarde poco hay poco que resaltar aparte de la tenacidad y el oficio con que Manzanares y Talavante intentaron relucir con dos lotes de toros infumables. A Manzanares le devolvieron por falto de fuerza el bravo segundo toro de la tarde, al que le había bordado unas templadas verónicas. Luego ni el descastado sobrero con el hierro de Domingo Hernández ni el quinto débil titular, que apenas se mantenía en pie, le dieron opciones al alicantino para lograr el triunfo que buscaba. Talavante se enfrentó al complicado tercero Toros de Cortés y al blando titular que cerró la tarde, que embestía a media altura y que se cayó en un par de ocasiones durante la faena, lo que motivó al extremeño a abreviar su labor.

Las dos horas y veinticinco minutos del largo festejo se cerró con otro momento emocionante, con los tres diestros y sus cuadrillas siendo recibidos detrás del Palco Real por S.M. el Rey Felipe VI, lo que es tradicional en la anual Corrida de Beneficencia.

En la Corrida de la Cultura hubo otro llenazo en otra tarde de calor sofocante, y durante el festejo, aunque ninguno de los espadas puntuó, gracias a un encierro manejable de Núñez del Cuvillo, los tres diestros hicieron cosas interesantes lo que causaría que los espectadores en los tendidos de sol por momentos se olvidaran de las inclemencias del tiempo.

Del encierro el lote menos apetecible le tocó a Morante de la Puebla, que volvía a Las Ventas tras un año de ausencia. Se enfrentó al primero, una masa de toro con 617 kilos de peso, que fue bravo con los caballos, pero al capote y muleta embistió con irregularidad y poca entrega. El sevillano con el capote tras saludarlo con lances de tanteo no hizo quite. Con la muleta inició la faena con unos elegantes pases de tanteo para continuar con un par de muy cortas templadas series con la derecha y, con el toro ya venido a menos, intentó dar unos naturales y al colarse el astado, el maestro abrevió bajo las protestas del público. Cobró una estocada defectuosa de la que el astado dobló, y al retirarse al callejón oyó división de opiniones. Al complicado serio cuarto astado lo saludó con unas preciosas e inspiradas verónicas, rematadas con una revolera. Esto fue el cenit de su actuación, pues luego no hizo un quite, y con muleta tras un intento de faena, bajo las protestas del público que esperaba más del genial maestro, macheteó al toro que había ido a peor, y al cobrar una media estocada defectuosa tras pinchar dos veces, los pitos y las protestas se hicieron presentes.

Cayetano al segundo, un toro serio, encastado y repetidor, lo recibió con unos lances de tanteo, Al ser picado el animal se asienta y Ginés Marín le hace un buen quite por verónicas rematado con una rebolera. En el segundo tercio reluce la buena brega de Iván García. El madrileño inició la faena con unos pases de tanteo por alto y por bajo para llevar al toro a los medios. Allí le ejecutó , con temple y empaque, tres series de derechazos y una por naturales. Entonces su labor pierde intensidad al toro no salirse de la muleta, haciendo difícil la ligazón. Cobra una buena estocada, pero al astado doblar el puntillero lo levanta dos veces. Se oye un aviso y hay una petición minoritaria quedándose el premio en una salida al tercio. El serio quinto fue otro toro noble y encastado, que al final del último tercio terminó parándose entre pase y pase. Cayetano lo recibió con lances con una rodilla en tierra, y no le hizo quite, pero al Ginés hacer el suyo con unas apretadas chicuelinas, el madrileño le respondió con uno de frente por detrás iniciado originalmente con una revolera. El tercio de banderillas completado por Iván García y Alberto Zayas fue magnífico teniendo ambos que saludar al completarlo. El madrileño tras brindar a Curro Vázquez, su tío, inició la faena de una forma espectacular, dando unos pases por alto de rodillas y continuando así dando una tanda de templados derechazos más un pase de pecho. El público ardía de pasión. De pie siguió dando dos tandas de derechazos con empaque y gusto, y al pasarse la mano a la izquierda las serie de naturales fueron completadas pase a pase, por el toro venirse abajo. Por matar de estocada que necesitó del uso descabello la oreja se le fue de la mano. Saludó en el tercio.

También Ginés Marín perdió trofeos por el fallo con los aceros. Su serio primero, con 595 quilos, fue un toro bravo y repetidor que tuvo clase y profundidad y al que el joven torero le cuajó una excelente faena. La inició con mandones pases para sacar el astado a los medios. Allí bordó tres tandas de derechazos, dadas con ritmo, templanza, gusto y ligazón. No hubo tiempos muertos pues el animal repetía sin parar y Ginés dejaba la muleta muerta en la cara del toro para, sin toques y sin moverse, ligar pases tras pases. Completó tandas de similares calidades con la izquierda, y cerró la faena con unos pases del despacio y, al matar de una estocada tras un par de pinchazos, se difuminaron unas posibles dos orejas. Dio una vuelta al ruedo. El sexto fue deslucido de salida y no se empleó en el caballo. Marín paró al toro con unos lances de tanteo para luego completarle un buen quite por verónicas rematado con una revolera. Sin más comenzó la faena en los medios con una artística tanda con la derecha, y al dar la segunda el animal comenzó a rajarse y a salir suelto, aunque embistiendo con nobleza. El diestro sigue toreando por el mismo lado dando un par más de series, y se cambia la pañosa a la mano izquierda para proseguir ejecutando dos series de naturales, rematadas ambas con un pase de pecho mirando al tendido. Completó su sabio hacer con cambios por la espalda, unas bernardinas más unos pases del desprecio. Cobró una estocada que necesitó del descabello, y saludó en el tercio.

Tanto el maduro diestro Cayetano como la joven revelación Ginés Marín, aun sin puntuar en la Corrida de la Cultura, siguen manteniendo el cartel que se ganaron en el pasado San Isidro.

Reseñas
Madrid, viernes 16 de junio 2017. Corrida de Beneficencia. Cinco toros de Victoriano del Río, el segundo devuelto por débil lidiándose un sobrero Domingo Hernández, y uno, el tercero, un astado de Toros de Cortés (Bien presentados y serios y astifinos, nobles pero descastados y con poco fondo; el más manejable y con más casta el cuarto) para El Juli (silencio; oreja), José María Manzanares (silencio tras aviso; silencio) y Alejandro Talavante (silencio; silencio). Entrada: lleno de “no hay billetes”. Incidencias: picando sobresalió Chocolate en el segundo bis; presenció el festejo desde el Palco Real S.M. el Rey Felipe VI, acompañado del Ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, más el matador de toros Curro Vázquez. Antes del paseíllo sonó el Himno Nacional en medio de una fuerte ovación.

Madrid, sábado, 17 de junio. Corrida de la Cultura. Toros de Núñez del Cuvillo (bien presentados y de juego desigual; destacaron dos toros, el segundo, encastado y exigente; y el excelente tercero, con fondo y clase; deslucidos el primero y el cuarto) para Morante de la Puebla (silencio; pitos), Cayetano (saludos; saludos tras petición) y Ginés Marín (vuelta; saludos). Entrada: lleno de “no hay billetes”. Incidencias: Iván García y Alberto Zayas saludaron tras parear al quinto.

 
   

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