Atras


ALGO DE ACTUALIDAD Y… EL SUBALTERNO QUE SE HIZO FIGURA DEL TOREO.
Por: Pedro Julio Jiménez Villaseñor.
Fotografía del Autor
Fecha:
2016-05-27 09:01:33

DADO EL total silencio “emitido” desde las oficinas de la plaza México, toda nota sobre el inicio de la temporada menor en ese coso la tenemos que tomar con cautela y mucha reserva, oficial no hay nada. Vislumbre por todos lados existe, el inmueble deberá de abrir sus rojas rejas a más tardar a mediados del mes de julio para dar inicio con la temporada de novilladas.

FUERA DE ese lugar se dice y cuenta de la existente probabilidad de ver ahí a Luis David Adame, dicha presencia puedo asegurar que es ciencia ficción pura. Tengo entendido que el novillero en cuestión pisará ese ruedo hasta el día que confirme su alternativa. Malo es adelantar acontecimientos, tiempo al sabio tiempo.

Y POR Aguascalientes las noticias locales son semejantes a las del párrafo inicial. Me refiero a que seguro veremos toros por finales del mes de octubre, las dos corridas llamadas de Calaveras, de las novilladas que se escuchaban, dos para ser más o menos exacto con los rumores, nada de nada. Tampoco de la pasada murmuración sobre altos cambios administrativos en Espectáculos Taurinos de México se conoce algo.

POR Mérida, Yucatán, sí hay cambios. Dejan la plaza –la viejita, la llamada como el mismo municipio- el dueto de Ricardo Montaño-Alejandro Hinojosa, ahora de ella se harán cargo por tres años “Casa Toreros” y un grupo de taurinos de ese lugar. Ellos iniciaran entre septiembre y octubre, se corrió el rumor de que abrirían con una novillada pero en concreto no lo han oficializado. Lo de siempre, más corridas de toros que los urgentes festejos menores, mal que aqueja a muchas empresas nacionales, dejan a los noveles a que se formen como Dios les de a entender. Y creo poder afirmar que en ese estado es donde más festejos se pueden sumar al año, lo malo es que son con toros criollos, cebú y/o de casta indefinida. El último torero nativo en ese territorio que funciono fuerte era don Antonio del Olivar -Oliver López sus reales apellidos- llamado “El Esteta Celayense”, dado a que radicó en Celaya, Guanajuato, por muchos años. Vio la luz primera el 20 de octubre de 1934, muere el 19 de noviembre de 1997 en su tierra adoptiva… Cambiando de rumbos y de tema les comparto algo que acabo de leer…

SI ALGUN amigo me hubiera dicho que un tal “Canito” fue de paseo a finales de los años treinta del siglo pasado, o a principios de la siguiente década, a la sierra de Gredos, la que se encuentra entre Ávila, Cáceres, Madrid y Salamanca, se lo hubiera creído, total, cada quien va a donde le plazca o pueda. Pero algo intrigante hay con el tal “Canito” que por cierto se hizo matador de toros en 1939. Y resulta que…

EN CERCANA población a la finca donde se encontraba de vacaciones se daría un festejo con reses de media casta, “del agarradero”, lógicamente él no participaría puesto que era un hombre ya altenativado, sin embargo solicitó le dieran un puesto de subalterno y se le otorgó. Los escasos habitantes del tranquilo lugar diariamente le saludaban sin conocer su nombre, por aquellos años solo se conocían las gestas de los toreros de boca en boca, no había televisión, a esos recónditos lugares los periódicos no llegaban, los pobladores no tenían necesidad de viajar y si acaso, uno que otro, platicaría lo escuchado por la radio al caer la tarde en esas ricas tertulias silvestres que se dan entre personas del campo. Al tal “Canito” se le bautizó así ya que lucía un pequeño mechón casi inapreciable en su copete a pesar de su notoria juventud, nadie conocía en realidad su nombre, decían que era uno de los invitados a la pequeña casa de campo ahí colindante y solo eso, lo aceptaron ya que devotamente fue parte de quienes llegaron a participar en los actos religiosos en honor del patrono lugareño, más tarde se acomidió a levantar los maderos con los que construyeron un cerrado en la placita principal que se convirtió en el lugar donde se llevaría a cabo el festejo taurino.

LA FECHA “de la toreada” llegó y a este hombre se le vio desenvuelto con capa y rehiletes, ayudó inclusive, en cierto momento, a tomar la parte de un capote y, con alguno de los alternantes, “cachar” las monedas que se solicitaban a los aficionados que se encontraban sentados entre los carretones, las ventanas y los gruesos maderos que, ya lo decía, fue la plaza de toros. Hubo quien lo vio que disimuladamente un puñado de monedas “se escabulleron” en una de las bolsas del acomedido torero vestido con traje campero, además le vieron enterado de lo que hacia en el ruedo, gustó y ayudó, eso fue más que suficiente.

ESTE SINGULAR personaje comentó tiempo después que esos días fueron de los mejores de su vida, que nadie lo molestaba, nadie le solicitaba autógrafos o fotografías, nadie le criticaba, nadie le cuestionaba y que deseaba regresar pronto, situación imposible de cumplir ya que al paso de los meses sus compromisos taurinos le tenían muy atareado, las temporadas pasaban y todos deseaban verle, intercalaba su actuar por todos los países donde se acostumbran las corridas de toros, llegó a ser en numero uno y solo “Islero”, el de Miura, ya lo sabemos, le permitió descansar aquel trágico 29 de agosto de 1947 en que Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”, dejó este mundo sin poder retornar a la sierra de Gredos… Nos Vemos.

*Datos conocidos al leer el libro “aquellos tiempos, toros y toreros” -así con minúsculas- de la pluma de Eleuterio Verdes de la Villa, alias… “Juan de Gredos”, seudónimo que posiblemente nos diga de quien era la propiedad visitada por el torero cordobés.

 
   

Noticiero Taurino

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